La última cena

De Manuel Traité y Figueres (Olot).

Este Paso quizás ha sido uno de los pasos más deseados por parte de la Cofradía desde hacía mucho tiempo. Puede que sus dimensiones, Jesús y sus apóstoles todos juntos en unión, la necesidad de innovar una escena…. Eran  motivos suficientes para dicha novedad, pero no entraba dentro de los siempre escasos recursos económicos de la Cofradía, con lo que el sueño siguió durmiendo varias décadas buscando siempre sponsors para el mismo (anécdota de “La Taberna” y “Asensio”). Y el sueño empezó a hacerse realidad un 22 de diciembre del año 2002, en el sorteo de la lotería Nacional con el inolvidable “gordo” en el número 8.103.

El primer problema que surge es que era un paso muy largo y se piensa en desmontar las varas por lo que este paso fue el pionero en este aspecto. Poco a poco los varales se han podido ir modificando para recogerlos en sus correspondientes pasos y de esta manera mucho más estéticos a la hora de exponerlos en el museo de Pasos. 

La primera prueba para procesionarlo se hizo en la calle de D. Pedro Gutiérrez pues es una calle estrecha en su giro y las varas se recogieron. El paso lleva ruedas también y se arrastra en esta calle para subirlo al hombro, ya orientado, en la calle de la Enramada.

El pasó llegó a Calahorra en un día horrible de lluvia con sus casi 1000kg de peso. Las figuras vinieron sueltas para posteriormente ser montadas en las andas.

Jesús, los doce apóstoles y la mesa habían costado 43.538 €. Salió por primera vez en la procesión de viernes santo del año 2004 con su iluminación de fibra óptica pues al ser una luz fría, no daña las imágenes y las andas estaban recubiertas de telas bordadas. Otra curiosidad del paso es que protagonizó el cambio en algunas tarimas del suelo de san Francisco, ya que por su peso esta llegó a romperse en algunas zonas. 

Su posición es vertical en el sentido de la marcha y no en horizontal como en otras ciudades de España (León), ocupando todo el ancho de la calzada, lo que da una mayor vistosidad de los personajes.

Otra de las curiosidades que posee este paso es que fue el primero al que se le colocó una campanilla para las paradas y alzadas. El picaporte o llamador desde atrás del paso (debido a su largura) los trabadores no lo oían por lo que hubo que innovar con este otro sistema que al final se va generalizando en todos los pasos año tras año. 

Los toques de campana son muy especiales: el primero significa “posición”, segundo toque “meter el hombro” y el tercer toque “subirlo” de esta manera la seriedad y uniformidad es total. Tres toques sería para subir el paso y al parar dos toques (uno para estar predispuestos y el segundo para dejarlo abajo),

El paso no para sobre las ruedas sino sobre las muletas (esto es una ventaja en la subida por las escalerillas de San Francisco).

El Estandarte

La última cena es la comida final que Jesús compartió con sus apóstoles en Jerusalén antes de su crucifixión. Es conocida también como la «sagrada comunión» o la «cena del Señor». Durante la comida, Jesús predijo que iba a ser traicionado por uno de los apóstoles presentes y que, antes de la mañana siguiente, Pedro iba a negar tres veces haberle conocido.

Posee bordada la frase “tomad y comed, este es mi cuerpo” (representado por la forma sagrada, con el símbolo del martirio- la cruz- en su interior) y “bebed que esta es mi sangre” (recogida en el cáliz sagrado).Para terminar la inscripción “Amaos los unos a los otros como yo os he amado” como resumen de la unión del cuerpo y la sangre junto con el amor que Jesucristo les profesó.